Septiembre siempre tiene algo de comienzo. Volvemos a la rutina, a los colegios, al trabajo, a las calles llenas y también a esos pequeños proyectos que dejamos aparcados durante el verano. Dejamos atrás la desconexión, los atardeceres y los encuentros de verano para que septiembre sea buen momento para mirar hacia adelante y planificar la recta final del año.
Irun no ha parado este verano. Han sido numerosas las temáticas sobre las que hemos tenido que poner la atención para atender el día a día. A destacar, los grandes flujos de tráfico que soporta la ciudad en las operaciones de salida y retorno vacacional que atraviesan el Bidasoa. Ha quedado demostrado, una vez más, que cuando Biriatu se aligera, las aglomeraciones de tráfico y las retenciones se reducen considerablemente. Más allá de esto, otro tipo de polémica preelectoral no tiene cabida, siendo conscientes de la inversión que va a realizar Diputación Foral de Gipuzkoa en infraestructuras viarias.
Seguimos trabajando con ilusión porque Irun tiene por delante una etapa importante. Una ciudad con muchas fortalezas, pero también con retos que no podemos seguir aplazando: la vivienda, la movilidad, los barrios, el deporte y sus infraestructuras, la seguridad, los espacios públicos, las oportunidades para la juventud o los retos del cambio climático. Y tenemos que ser capaces de hacer más. Y, sobre todo, de hacerlo de otra manera: escuchando más, planificando mejor con otras instituciones también y tomando decisiones pensando en el Irun de los próximos años, no únicamente en el corto plazo.
Somos conscientes del reto y seguiremos trabajando en ofrecer a la ciudadanía irundarra un proyecto ilusionante porque nuestra ciudad necesita recuperar la ambición. Lo hemos hecho siempre y lo venimos haciendo desde nuestra entrada al Gobierno municipal. Y lo seguiremos haciendo preguntándonos y preguntando qué ciudad queremos construir, qué queremos mejorar y qué podemos hacer para que Irun vuelva a mirar al futuro con confianza.
Este curso quiero seguir recorriendo la ciudad, hablando con los vecinos y las vecinas, escuchando a los barrios y recogiendo propuestas. Porque un proyecto para Irun no puede construirse desde un despacho. Tiene que construirse desde la calle y con las personas que viven la ciudad cada día.
Septiembre es tiempo de volver. De ponerse en marcha. De mirar hacia adelante. De ilusionarse.
Tenemos mucho por hacer. Tenéis mucho por decir. E Irun tiene muchas ganas de decir y hacerlo.
Empecemos.
Gorka Álvarez Aranburu
Portavoz de Irungo EAJ-PNV




