Los jeltzales consideran irresponsable convertir ahora en motivo de confrontación unas inversiones que la propia Cristina Laborda calificó públicamente como un “acuerdo histórico” para la ciudad

Irungo EAJ-PNV considera difícilmente comprensible el cambio de discurso de la alcaldesa de Irun, Cristina Laborda, respecto a las inversiones que la Diputación Foral de Gipuzkoa está impulsando para transformar y mejorar las infraestructuras viarias de Irun y de toda la comarca del Bidasoa.

Hace poco más de un año, la propia alcaldesa mostraba públicamente su satisfacción por el acuerdo alcanzado con la Diputación, lo calificaba como un “acuerdo histórico” y destacaba que permitiría resolver buena parte de los problemas viarios que sufre Irun. Hoy, ante esas mismas inversiones, el discurso es radicalmente diferente. Desde Irungo EAJ-PNV creemos que la ciudadanía merece una explicación: ¿cómo puede aquello que hace apenas unos meses era un acuerdo histórico convertirse ahora en motivo de confrontación con la Diputación?

Resulta especialmente llamativo escuchar ahora acusaciones de “abandono” contra la misma institución con la que la alcaldesa compareció para presentar un plan de inversiones de alrededor de 50 millones de euros destinado a mejorar de manera profunda la movilidad de Irun y del conjunto del Bidasoa.

La realidad es que la Diputación Foral de Gipuzkoa ha asumido una apuesta inversora de enorme dimensión para nuestra ciudad: la culminación de la Ronda Sur, la nueva rotonda de Azken Portu, las actuaciones en Plaiaundi y Zubimuxu y el resto de intervenciones previstas en la comarca. Estamos hablando de actuaciones estratégicas que supondrán una transformación muy importante de la movilidad de Irun y del Bidasoa durante los próximos años.

Irungo EAJ-PNV comparte que unas obras de esta dimensión deben planificarse, coordinarse y ejecutarse buscando minimizar las afecciones a la ciudadanía. Precisamente por eso existen los espacios de colaboración y coordinación entre instituciones. Lo que no resulta coherente, es celebrar públicamente las inversiones cuando se anuncian y atacar después a la institución que las financia y ejecuta cuando políticamente interesa cambiar el relato.

Es preocupante que el creciente nerviosismo preelectoral esté llevando a la alcaldesa a instalarse en una estrategia permanente de confrontación con otras instituciones, tratando de presentarse como la única defensora de los intereses de Irun. El Partido Nacionalista Vasco tiene claro dónde va a estar: defendiendo que las inversiones comprometidas lleguen a Irun, exigiendo que los proyectos avancen y trabajando para que Ayuntamiento y Diputación colaboren con lealtad y responsabilidad. Irun no necesita una alcaldesa que pretenda bloquear proyectos estratégicos para la ciudadanía irundarra. Irun necesita soluciones, inversiones y acuerdos. Menos ruido. Menos confrontación.

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Irungo EAJ-PNV